Cuando alguien llega a mi consulta preguntando “qué es la flacidez”, normalmente tiene una mezcla de inquietud y frustración. Lo entiendo bien: la flacidez no solo afecta la apariencia física, también influye en cómo nos sentimos con nuestro cuerpo.

Por eso, en esta guía te explico en primera persona qué es la flacidez, los tipos de flacidez, sus síntomas, las causas reales detrás de ella y los grados de flacidez que suelo evaluar durante una consulta masoterapéutica. Mi objetivo es ayudarte a entender exactamente lo que está pasando en tu cuerpo para que puedas tomar decisiones informadas.
¿Qué es la flacidez?
Cuando hablo de flacidez, me refiero a la pérdida de firmeza y tensión de la piel y los tejidos profundos. Esta pérdida puede darse en:
- La piel
- El tejido adiposo (grasa)
- La musculatura
La flacidez ocurre cuando las fibras que sostienen la piel—principalmente colágeno y elastina—se debilitan, y cuando los tejidos de soporte pierden tono o resistencia.
En palabras más simples: la piel deja de “sostenerse” como antes.
Este concepto suele generar dudas, porque muchos creen que la flacidez se debe solo a la piel, pero no es así. En mi práctica diaria veo casos de flacidez cutánea, muscular y mixta, y cada una requiere un abordaje distinto.
Tipos de flacidez
Para resolver eficazmente un problema, primero necesito identificar qué tipo de flacidez estoy observando. Estos son los tipos de flacidez que evalúo en consulta:
1. Flacidez cutánea
Es la pérdida de firmeza directamente en la piel. La piel se ve más laxa, con menor elasticidad, y al estirarla tarda más en volver a su lugar.
¿Cuándo la veo más?
- Después de pérdidas de peso rápidas
- Postparto
- En pieles maduras
- En personas con poca hidratación o mala nutrición
2. Flacidez muscular
Ocurre cuando el músculo pierde tono y resistencia. En estos casos, la piel puede estar bien, pero el tejido profundo está débil.
Se presenta especialmente en:
- Sedentarismo
- Personas que bajaron de peso sin ejercicio
- Adultos mayores
- Deportistas que detuvieron su rutina
3. Flacidez mixta
Es la combinación de ambas: piel y músculo debilitados. Es el tipo más común y también el que requiere un abordaje más integral.
Zonas típicas:
- Abdomen
- Brazos
- Muslos internos
- Glúteos
Cuando atiendo este tipo de caso, suelo combinar masaje reafirmante, aparatología y recomendaciones de ejercicio funcional.
Síntomas de la flacidez(cómo saber si es tu caso)
Aunque cada cuerpo es único, hay ciertos síntomas de la flacidez que veo repetidamente:
Señales visibles
- Piel que cae o cuelga ligeramente
- Tejido menos firme al tacto
- Cambios en la textura: piel más fina o “aguadita”
- Menor definición corporal
Señales al tacto
- Sensación de debilidad en el tejido
- Menor resistencia al pellizcar la piel
- Pérdida de tensión en glúteos, brazos o abdomen
Síntomas emocionales o funcionales
Aunque no solemos hablar de esto, muchas personas expresan:
- Incomodidad al usar ciertas prendas
- Menor confianza corporal
- Sensación de “no sentir el cuerpo firme”
Estas sensaciones son totalmente válidas y comunes.
Causas de la flacidez (las reales, no los mitos)
Cuando explico las causas de la flacidez, siempre lo hago desde un enfoque práctico para que la persona pueda entender qué factores sí puede modificar y cuáles no.
1. Envejecimiento natural
Con los años disminuye la producción de colágeno y elastina. Es un proceso normal y parte de la vida.
2. Pérdida de peso rápida
El cuerpo no alcanza a regenerar las fibras de sostén al ritmo del cambio, lo que genera laxitud.
3. Sedentarismo
Los músculos pierden tono y ocupan menos “volumen”, lo que hace que la piel se vea más suelta.
4. Embarazo
El estiramiento del abdomen y el cambio hormonal son factores determinantes.
5. Mala alimentación e hidratación insuficiente
Afectan la producción de colágeno y el metabolismo de los tejidos.
6. Genética
Algunas personas son naturalmente más propensas a la flacidez, incluso desde edades jóvenes.
Grados de flacidez (cómo clasifico la condición en consulta)
Cuando hago una evaluación, clasifico la flacidez en grados de flacidez para determinar qué tratamiento será más efectivo.
Grado 1 – Leve
La piel tiene poca firmeza pero mantiene buena elasticidad. Ideal para masaje reafirmante y hábitos saludables.
Grado 2 – Moderada
Hay pérdida visible de tono y la piel tarda más en regresar a su lugar. Aquí combino masajes, actividad física y aparatología.
Grado 3 – Severa
La piel cuelga o se arruga significativamente. Requiere un tratamiento más completo y, en algunos casos, evaluación médica o estética especializada.
Fuentes
- American Massage Therapy Association. (2022). Skin elasticity and soft tissue behavior in body treatments. AMTA Publications.
- Gutiérrez, M. (2021). Fundamentos de masoterapia clínica. Editorial Panamericana.
- International Association of Bodywork & Massage Professionals. (2023). Soft tissue conditions: classification and therapeutic approaches. ABMP.