En mi experiencia como masoterapeuta, he acompañado a cientos de personas que llegan con esta misma duda, y me parece fundamental dar una respuesta clara, práctica y basada en evidencia. Por eso, en este artículo te explico con detalle si la descarga muscular duele, qué intensidad puedes esperar, por qué aparece esa sensación y cómo manejamos el proceso para que sea seguro, llevadero y efectivo.

¿La descarga muscular duele?
La descarga muscular sí puede doler, pero no de una forma peligrosa o incapacitante. Lo que realmente sientes es una mezcla de presión profunda, estiramiento intenso y, en algunos puntos, un dolor “bueno”, parecido al que experimentas cuando liberas tensión acumulada después de entrenar.
Y quiero aclararlo desde el inicio: la descarga muscular duele porque trata zonas que ya están doloridas, contracturadas o tensas, no porque el masaje en sí sea agresivo.
Lo que hago durante la sesión es trabajar sobre fibras musculares rígidas, puntos gatillo y acumulación de tensión que el cuerpo lleva cargando por días o semanas. Es normal que responda con sensibilidad.
¿Por qué la descarga muscular duele?
Aquí te explico de manera simple y profesional las razones:
1. El músculo ya está inflamado
Cuando el músculo está rígido o fatigado, sus fibras están tensas y con microespasmos. Al presionar estas zonas, la sensación puede ser intensa.
2. Activamos puntos gatillo
Los puntos gatillo son zonas muy específicas que generan dolor irradiado. Al comprimirlos, duele, pero también se libera.
3. Se rompen adherencias
La descarga muscular ayuda a deshacer pequeñas adherencias entre fibras, lo que provoca esa sensación de “dolor liberador”.
4. Se estimulan terminaciones nerviosas
Las fibras musculares irritadas son más reactivas al tacto. Por eso, la descarga nunca se siente igual que un masaje relajante.
5. Se movilizan desechos metabólicos
El masaje mueve ácido láctico, toxinas y sustancias proinflamatorias. Esto puede generar molestia temporal.
¿Qué tipo de dolor se siente?
Para que te hagas una idea, te lo describo como lo hacen mis propios pacientes:
- “Duele, pero se siente que libera.”
- “Es el tipo de dolor que sabes que te está ayudando.”
- “Es intenso en algunos puntos, pero manejable.”
- “Es el dolor después de entrenar, pero concentrado.”
Nunca debe sentirse así:
- Dolor punzante que te hace encoger el cuerpo
- Ardor extremo
- Sensación de corriente
- Adormecimiento en extremidades
Si eso ocurre, paramos inmediatamente y ajustamos la técnica.
¿Qué tan fuerte es el dolor?
En una escala de 1 a 10:
- Dolor esperado: 4 a 6
- Puntos gatillo difíciles: 6 a 7
- Dolor peligroso: 8, 9 o 10 (esto NO debe ocurrir)
Siempre trabajo de forma progresiva, avisando antes de profundizar, y ajusto la presión según tu tolerancia.
¿La descarga muscular debería doler siempre?
No. Duele más cuando:
- Hay semanas de tensión acumulada
- Se entrena fuerte sin suficiente descanso
- Hay contracturas crónicas
- El músculo está deshidratado
- Hay mala postura prolongada
En personas con buen mantenimiento, el dolor suele ser mínimo.
¿Qué hacer si la descarga muscular duele demasiado?
Existen estrategias para controlar y disminuir el dolor:
1. Respiración profunda durante los puntos intensos
Ayuda a relajar el sistema nervioso y disminuir la respuesta al dolor.
2. Hidratación previa
Los músculos hidratados responden mejor.
3. Calentamiento previo
Unas compresas tibias suavizan la tensión antes de empezar.
4. Comunicación constante
Yo ajusto la presión en tiempo real.
5. Post-descarga con estiramientos suaves
Evita que el músculo vuelva a tensionarse.
¿Qué esperar después de la sesión?
Es común:
- Dolor tipo “agujetas” entre 24 y 48 horas
- Sensación de ligereza en la zona trabajada
- Mejora de movilidad
- Disminución notable de la rigidez
Aplicar calor, hidratarse y estirar reduce la molestia.
¿Vale la pena si duele?
Sí. Y te lo digo después de años de práctica: la descarga muscular puede ser incómoda, pero sus beneficios superan por mucho esa molestia temporal.
Los resultados más comunes son:
- Menos dolor muscular crónico
- Mayor rango de movimiento
- Disminución de puntos gatillo
- Corrección de patrones de tensión
- Mejor rendimiento físico
Para quienes entrenan, trabajan horas sentados o sufren estrés muscular, la descarga muscular es una herramienta esencial.
Conclusión
Sí, puede doler, pero se trata de un dolor terapéutico, controlado y absolutamente normal. Y cuando la técnica se aplica de forma profesional, el proceso se vuelve tolerable, seguro y altamente beneficioso.
Mi recomendación siempre será comunicar tus sensaciones, mantener hidratación y combinar la descarga con estiramientos y mantenimiento regular.
Fuentes
- Bialosky, J. E., Bishop, M. D., & George, S. Z. (2009). The influence of manual therapy on pain mechanisms. Manual Therapy, 14(3), 229–235.
- Simons, D. G., Travell, J. G., & Simons, L. S. (1999). Myofascial Pain and Dysfunction: The Trigger Point Manual. Lippincott Williams & Wilkins.
- Weerapong, P., Hume, P. A., & Kolt, G. S. (2005). The mechanisms of massage and effects on performance, muscle recovery and injury prevention. Sports Medicine, 35(3), 235–256.